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Todo lo que necesitas saber antes de ofertar unas prácticas de verano

Consejos para ofertar prácticas de verano

Llegada la temporada en la que nos interesa ofertar prácticas de verano debemos tener en cuenta todas las opciones que tenemos a nuestra disposición y una serie de criterios

 A diferencia de lo que opinan muchas personas, el verano es una temporada como cualquier otra para quienes no están activos laboralmente o aún son estudiantes. Más que descansar, lo que buscan estas personas durante el periodo de vacaciones es hallar oportunidades de entrar en el mercado de trabajo o reorientar su carrera profesional.

Opciones disponibles para ofertar unas prácticas de verano

 Te explicamos la modalidad de contrato en prácticas que puedes elegir para contratar un becario este verano.

¿Contrato en prácticas o prácticas profesionales?

No nos confundamos porque estos dos conceptos no significan lo mismo.

Las prácticas profesionales son también llamadas prácticas académicas externas. En este caso, las personas en prácticas sólo podrán acceder a esta modalidad de contrato mientras estén matriculados en el centro de estudios de donde provengan. Por tanto, los estudiantes acceden a estas prácticas a través de los convenios que firman las empresas con la entidad educativa de grado superior correspondiente. Estos convenios son los que van a fijar los condiciones que deban cumplirse en las prácticas de verano que nos interesan.

 En cambio, la persona podrá ser contratada en prácticas si es ya titulado, de FP, con certificado de profesionalidad, o de universidad, y durante los cinco años siguientes (7, si tiene una discapacidad), siempre y cuando sea menor de 30 años. Es decir, lo que se persigue con esta experiencia es que el contratado actúe sobre los estudios cursados siendo ya considerado como un trabajador, de modo que están sujetos al Estatuto de Trabajadores. La duración de este tipo de contratos no podrá ser inferior a seis meses ni durar más de dos años.

En cuanto a la remuneración, en el contrato en prácticas será el 60% del salario que determina el convenio durante el primer año, y del 75% durante el segundo. Eso sí, hay que tener en cuenta que el salario no podrá ser proporcionalmente inferior al Salario Mínimo Interprofesional.

Contrato para la formación y el aprendizaje

  Este tipo de contrato de prácticas es el que permite al alumno obtener un Certificado de Profesionalidad cuando acaba sus prácticas, una titulación oficial reconocida a nivel nacional y europeo. Este caso está más dirigida a estudiantes no universitarios y se suele orientar a personas de entre 16 y 25 años.

 El contrato para la formación y el aprendizaje va dirigido a aquellas personas que no tienen una formación o titulación especializada en el cargo laboral que va a desempeñar. Por tanto, a la vez que el alumno realiza las prácticas recibe una formación teórica-práctica.

 La duración del convenio que regula este contrato no puede durar menos de seis meses, aunque algunos pueden durar de uno a tres años.

Consulta en Rico Beltrán si aún no has decidido qué tipo de contrato te conviene para ofertar unas prácticas de verano.

1 comentario

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  1. […] reparto de las vacaciones de verano entre los trabajadores debe regirse por una serie de normas, pero también es conveniente ofrecer […]

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